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Luis Miguel Fernández presidente de TPL advierte por deuda de Air-e con Tebsa y Termocandelaria

Foto tomada de: Portafolio

“Estamos en modalidad de supervivencia por la deuda de casi $1 billón que tiene Air-e con nosotros”: TPL

Sector: Energía / Generación térmica, gas natural y riesgo financiero

Luis Miguel Fernández, presidente de TPL, advirtió que la deuda acumulada de Air-e con sus plantas Tebsa y Termocandelaria asciende a $938.000 millones, situación que limita la liquidez de la compañía y pone presión sobre la disponibilidad de generación térmica en medio de la preparación del país frente al Fenómeno de El Niño.

Bogotá D.C., agosto de 2026. La crisis financiera del sector eléctrico colombiano volvió a encender alertas por el impacto que las deudas de Air-e están teniendo sobre las empresas generadoras de energía, especialmente sobre las térmicas que deben garantizar firmeza durante periodos de baja hidrología.

En entrevista con Portafolio, Luis Miguel Fernández, presidente de TPL, compañía asociada a las plantas Tebsa y Termocandelaria, afirmó que la empresa se encuentra en “modalidad de supervivencia” por una deuda cercana a $1 billón que Air-e mantiene con sus térmicas.

Según el directivo, con corte a junio, la deuda total de Air-e con sus plantas asciende a $938.000 millones. Esta situación se presenta en un momento en el que Colombia enfrenta una coyuntura energética compleja por déficit de gas, menor disponibilidad de reservas y riesgo climático asociado a un posible Fenómeno de El Niño de mayor intensidad.

La preocupación de TPL se suma a las advertencias recientes de Andeg, gremio que ha señalado que la deuda de Air-e con agentes del mercado mayorista ya supera los $3,3 billones y que el crecimiento de ese pasivo amenaza la liquidez de la cadena eléctrica.

Deuda de $938.000 millones limita la operación térmica

Fernández explicó que el impacto de dejar de recibir cerca de $938.000 millones es complejo para la operación de la compañía.

Las plantas térmicas requieren recursos constantes para comprar combustible, ejecutar mantenimientos, pagar obligaciones financieras, contratar servicios y mantener capacidad disponible para el sistema.

Cuando los pagos no llegan de forma completa, la empresa debe apoyarse en accionistas, sector financiero y eficiencias internas para sostener su operación. Sin embargo, el margen se reduce cuando la deuda se acumula durante un periodo prolongado.

Tebsa y Termocandelaria tienen respaldo de gas importado

El presidente de TPL señaló que la compañía cuenta con capacidad contratada para operar sus unidades a plena carga mediante gas natural licuado importado a través de la infraestructura de SPEC.

Según explicó, la empresa tiene contratada la capacidad requerida para operar al 100% en cualquier momento sus unidades y acude al mercado internacional de GNL para comprar las cantidades de combustible necesarias según las necesidades de generación.

Esto significa que, desde el punto de vista técnico y de suministro de combustible, TPL afirma contar con los acuerdos necesarios para responder cuando el sistema eléctrico colombiano lo requiera.

El problema central es la liquidez

Aunque TPL afirma tener equipos listos, acuerdos comerciales y respaldo de gas, Fernández insistió en que el principal reto es recuperar la liquidez del sector.

La seguridad energética no depende únicamente de que existan plantas disponibles. También requiere que los recursos para pagar la energía lleguen a toda la cadena.

Si las generadoras no reciben los pagos correspondientes, se reduce su capacidad de financiar combustibles, mantener unidades y sostener disponibilidad, especialmente durante una temporada de alta exigencia como El Niño.

Dos años acumulando deuda

Fernández señaló que la situación es compleja porque TPL lleva cerca de dos años acumulando esta deuda.

Aunque reconoció que el nuevo Gobierno ha dado señales de que atenderá la situación, insistió en que las soluciones deben llegar pronto para evitar que la cadena financiera del sector se detenga.

La deuda prolongada obliga a las empresas a operar con restricciones, buscar eficiencias, recortar gastos y depender del respaldo financiero de accionistas y bancos.

“Estamos en modalidad de supervivencia”

El directivo fue enfático al señalar que, mientras no se recupere la liquidez y los recursos comprometidos, la empresa no puede pensar en nuevas inversiones con normalidad.

Según Fernández, la compañía está concentrada en mantener la operación, preservar sus unidades y cumplir sus obligaciones de energía firme, pero ya llegó a un punto en el que se requieren soluciones estructurales.

Esta declaración refleja el deterioro financiero que enfrentan algunos generadores térmicos por la acumulación de cuentas por cobrar asociadas a Air-e.

Deuda sectorial supera los $3,3 billones

La situación de TPL hace parte de un problema más amplio. De acuerdo con reportes recientes sobre las advertencias de Andeg, Air-e acumula más de $3,3 billones en acreencias con agentes del mercado eléctrico, y solo en el último mes dejó pagos pendientes por cerca de $380.000 millones.

Este crecimiento del pasivo agrava la falta de liquidez de la cadena, aumenta el riesgo percibido por la banca y puede afectar la capacidad de los generadores para responder durante periodos de alta demanda o baja generación hidráulica.

Para el sector, el problema dejó de ser exclusivamente regional y se convirtió en una amenaza para la estabilidad financiera del mercado eléctrico nacional.

Riesgo financiero para las térmicas

Las plantas térmicas son especialmente sensibles a la falta de pagos porque deben adquirir combustibles antes de generar.

En el caso de plantas que operan con gas natural, GNL, carbón o combustibles líquidos, la compra de energía primaria representa una necesidad operativa permanente. Sin caja suficiente, la disponibilidad técnica puede quedar condicionada por la capacidad financiera.

Por eso, Fernández insistió en que los generadores pueden entregar energía firme, pero necesitan que los recursos estén disponibles para que la cadena funcione.

Mantenimientos reducen temporalmente capacidad

TPL también informó que cuenta con mantenimientos programados durante el periodo actual.

Fernández explicó que una unidad se encuentra en mantenimiento y que, cuando termine, saldrá otra unidad de Tebsa. Esto reduce la capacidad disponible, pero no implica una salida completa de la planta.

De una capacidad de 790 MW, la compañía retiró temporalmente 150 MW, por lo que mantiene 640 MW disponibles y operando.

Mantenimiento irá hasta el 9 de septiembre

El mantenimiento actual se extenderá hasta el 9 de septiembre. Posteriormente, la compañía tendrá otros nueve días de mantenimiento en otra unidad.

Después de ese periodo, TPL espera quedar sin más mantenimientos hasta después de El Niño.

Fernández explicó que las térmicas programan sus mantenimientos durante el invierno, precisamente para contar con mayor disponibilidad durante el verano, cuando el sistema requiere más respaldo térmico.

Preparación ante un posible “super Niño”

Frente a la posibilidad de un Fenómeno de El Niño más intenso, Fernández afirmó que la compañía tiene equipos y acuerdos comerciales listos.

El directivo recordó que, en fenómenos de El Niño anteriores, las plantas han cumplido sus obligaciones y han entregado la energía requerida por el país.

No obstante, advirtió que esta vez el entorno financiero es más complejo por la deuda acumulada del sector y por la necesidad de recuperar liquidez para sostener la capacidad disponible.

Déficit estructural de gas preocupa al sector

Fernández también cuestionó el deterioro de las reservas de gas y petróleo, la reducción de la exploración y la falta de nuevas inversiones.

Desde su perspectiva, estos factores han contribuido al déficit energético que enfrenta Colombia y han elevado la dependencia de importaciones.

El directivo señaló que el país está importando cerca del 30% del gas que requiere, lo que evidencia una pérdida de autosuficiencia y una mayor exposición a mercados internacionales.

Falta de exploración y reservas a la baja

El presidente de TPL afirmó que no se firmó un solo contrato adicional de exploración de gas y petróleo y que las reservas de ambos energéticos han disminuido.

Según Fernández, la ralentización de la actividad exploratoria ha tenido efectos sobre el balance energético, especialmente en un país que necesita gas para hogares, industria y generación térmica.

La alerta se suma al debate nacional sobre cómo garantizar nuevas fuentes de gas, acelerar proyectos estratégicos y mantener combustibles disponibles para respaldar la confiabilidad eléctrica.

XM proyectaría déficit de potencia

En la entrevista, Fernández señaló que, de acuerdo con proyecciones de XM, Colombia podría enfrentar un déficit de potencia para el próximo verano o los próximos meses del orden de 7% a 8%.

Esta estimación refuerza la preocupación sobre la necesidad de contar con generación firme, combustibles, liquidez y disponibilidad de unidades térmicas durante el periodo de mayor exigencia.

Para TPL, el déficit estructural en energía es evidente y se relaciona con falta de inversión en proyectos adecuados durante los últimos años.

Seguridad energética es responsabilidad de toda la cadena

Fernández insistió en que la seguridad energética es responsabilidad de todos los actores del sistema.

Los consumidores deben hacer un uso eficiente de la energía; los generadores deben entregar energía firme; y los recursos para pagar esa energía deben estar disponibles para que la cadena no se detenga.

Este enfoque muestra que la confiabilidad no depende únicamente de plantas, combustibles o redes, sino también de pagos, financiación, regulación y coordinación institucional.

Uso eficiente de energía como medida preventiva

Ante el posible El Niño y el estrechamiento del margen eléctrico, TPL considera importante reforzar el uso eficiente de la energía.

La reducción de consumos innecesarios puede ayudar a disminuir la presión sobre el sistema, conservar recursos hídricos y reducir la necesidad de despacho térmico costoso.

Sin embargo, el ahorro por sí solo no resuelve el problema financiero de la cadena. Para Fernández, la disponibilidad de recursos de pago sigue siendo indispensable.

Señales del Gobierno generan expectativa

El presidente de TPL afirmó que el Gobierno entrante ha dado señales de que buscará atender la situación financiera del sector.

Según el directivo, si las medidas se implementan adecuadamente, la compañía podrá continuar prestando el servicio que el país requiere.

No obstante, insistió en que las soluciones deben llegar con rapidez, porque la acumulación de deuda ya llegó a un punto crítico para las empresas térmicas.

Nuevas inversiones dependen de recuperar caja

Fernández señaló que TPL podría pensar en nuevas inversiones en la medida en que recupere liquidez y recursos comprometidos.

Mientras tanto, la prioridad es sostener la operación actual, cumplir los mantenimientos indispensables y mantener disponible la capacidad contratada.

Este punto evidencia cómo la deuda de Air-e no solo afecta el presente operativo, sino también la capacidad futura de inversión en generación y confiabilidad.

Recortes de gastos sin afectar mantenimiento

TPL ha buscado mayores eficiencias y ha realizado recortes de gastos para enfrentar la falta de liquidez.

Fernández aclaró que estos ajustes no han demeritado el mantenimiento de las unidades, un componente crítico para garantizar disponibilidad durante El Niño.

Sin embargo, advirtió que la empresa ya llegó al punto en el que requiere soluciones de fondo para evitar que la situación financiera comprometa la operación.

Termocandelaria y el antecedente del arbitraje

La tensión financiera entre generadores y Air-e ya venía escalando desde meses atrás. En mayo de 2026, Portafolio reportó que Termocandelaria inició un arbitraje contra Colombia ante el Ciadi por medidas relacionadas con Air-e.

Según ese reporte, la reclamación tenía origen en medidas que, de acuerdo con la compañía, habrían impedido a generadores como Tecan y Tebsa recibir una remuneración adecuada por la energía suministrada a Air-e.

Ese antecedente muestra que el problema de pagos no es nuevo y que ha escalado desde la operación comercial hacia disputas jurídicas y riesgo financiero para la cadena eléctrica.

El reto principal: que la cadena no se detenga

Para TPL, el principal reto es recuperar la liquidez del sector y garantizar que los recursos para pagar la energía lleguen a toda la cadena.

La compañía afirma contar con equipos, capacidad contratada y acuerdos comerciales para operar cuando el país lo necesite.

Lo que falta, según Fernández, es que las condiciones financieras permitan mantener esa capacidad disponible y evitar que la cadena se detenga.

Con una deuda de $938.000 millones asociada a Tebsa y Termocandelaria, TPL advierte que opera en modalidad de supervivencia mientras Colombia se prepara para un posible Fenómeno de El Niño de alta intensidad. La compañía sostiene que tiene respaldo de GNL vía SPEC, capacidad para operar al 100% y 640 MW disponibles durante sus mantenimientos actuales, pero insiste en que la liquidez del sector debe recuperarse pronto. La seguridad energética dependerá de que las térmicas puedan seguir comprando combustible, manteniendo sus unidades y recibiendo los pagos necesarios para entregar energía firme.

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