Foto tomada de: Portafolio
Estos son los lugares en los que más ha subido el precio de la energía: alzas llegan a ser de hasta 23% en 8 meses
Sector: Energía / Tarifas eléctricas, mercado mayorista y generación térmica
Las tarifas de energía en Colombia muestran aumentos de dos dígitos en varias regiones entre enero y agosto de 2026. Según un análisis de Anif con información de XM y comercializadoras, el mayor incremento se registró en Valle del Cauca, con 22,9%, seguido por departamentos de la Costa Caribe, con 17,9%.
Bogotá D.C., septiembre de 2026. El precio de la energía en Colombia vuelve a estar bajo presión. Entre enero y agosto, varias regiones del país acumularon aumentos de dos dígitos en sus tarifas eléctricas, mientras el precio de bolsa mostró una escalada significativa frente a los niveles observados al comienzo del año.
De acuerdo con un análisis de Anif, elaborado con información de XM y de empresas comercializadoras de energía, el mayor aumento tarifario se registró en Valle del Cauca, donde el incremento acumulado llegó a 22,9% en ocho meses.
En segundo lugar aparece un grupo de departamentos de la Costa Caribe, conformado por Bolívar, Cesar, Córdoba y Sucre, con un aumento de 17,9%. También se destacan Tolima, con 17,6%, y Santander, con 17%.
El comportamiento se presenta mientras Colombia se prepara para un periodo de menor disponibilidad hídrica asociado al Fenómeno de El Niño, escenario que aumenta la importancia de la generación térmica y, con ella, el peso de los combustibles como el gas natural dentro de los costos del sistema.
Valle del Cauca registra el mayor incremento
El departamento con el mayor aumento acumulado en tarifas de energía entre enero y agosto fue Valle del Cauca, con 22,9%.
Este incremento ubica al departamento como el territorio con mayor presión tarifaria dentro del análisis regional presentado, por encima de zonas que históricamente han enfrentado costos elevados por factores de pérdidas, cartera, infraestructura y exposición al mercado.
El dato refleja que el impacto del mercado eléctrico no se distribuye de manera uniforme en el país. Cada región puede experimentar variaciones distintas dependiendo de la estructura de compra de energía, contratos de las comercializadoras, cargos regulados, pérdidas, restricciones y exposición al precio de bolsa.
Caribe, Tolima y Santander también registran alzas fuertes
Después de Valle del Cauca, el segundo mayor incremento se observó en Bolívar, Cesar, Córdoba y Sucre, con un acumulado de 17,9%.
Tolima presentó un aumento de 17,6%, mientras Santander llegó a 17%. Estas cifras muestran que la presión tarifaria no se concentra en una sola zona, sino que alcanza a distintos mercados regionales.
En cada caso, el traslado de los costos al usuario final depende de la forma en que los comercializadores adquieren la energía, la proporción contratada a largo plazo, la exposición a bolsa y los demás componentes incluidos en la tarifa.
Bogotá acumula aumento de 10%
El análisis también muestra incrementos en otros mercados importantes del país.
Antioquia acumuló un aumento de 12,4%, Manizales registró 10,8% y Bogotá presentó un incremento de 10% entre enero y agosto.
Aunque el aumento de Bogotá es menor frente al observado en Valle del Cauca o Tolima, sigue siendo relevante por el peso de la capital dentro del consumo nacional, la actividad empresarial y la demanda residencial e institucional.
Atlántico, La Guajira y Magdalena tuvieron alzas menores
Los incrementos fueron más moderados en Atlántico, La Guajira y Magdalena, donde el acumulado llegó a 8,1%.
En Meta, el aumento fue de apenas 0,6%, lo que evidencia fuertes diferencias territoriales en el comportamiento de las tarifas.
Esta dispersión confirma que un aumento en el mercado mayorista no se refleja de manera idéntica ni simultánea en todas las facturas del país.
Precio de bolsa escaló desde el segundo trimestre
Mientras las tarifas muestran el efecto sobre usuarios finales, el precio de bolsa refleja el comportamiento del mercado mayorista de electricidad.
Según el análisis, en enero el precio diario se ubicaba en niveles cercanos a $300 por kilovatio hora en distintos momentos. Durante los meses siguientes empezó a aumentar y, desde junio, se mantuvo buena parte del tiempo por encima de rangos de $600 y $700 por kilovatio hora.
Para julio y agosto, la cotización diaria llegó a moverse alrededor de $800 a $1.000 por kilovatio hora, con jornadas en las que se acercó o superó ese último nivel.
Qué es el precio de bolsa
El precio de bolsa es el valor al que se transa la electricidad que los comercializadores requieren cuando no tienen suficiente energía contratada previamente.
Este mercado puede volverse más volátil durante periodos de estrechez energética, especialmente cuando la generación hidroeléctrica disminuye y deben entrar plantas térmicas más costosas.
Por esa razón, las comercializadoras con mayor exposición a bolsa pueden sentir más rápido los aumentos del mercado mayorista y trasladar parte de esa presión a los usuarios.
Precios de escasez superaron $1.000 por kWh
Anif también revisó el comportamiento frente a los llamados precios de escasez, que sirven como referencia dentro del esquema de confiabilidad del sistema eléctrico.
El precio de escasez ponderado pasó de niveles cercanos a $800 por kilovatio hora al comienzo del año a superar los $1.000 por kilovatio hora durante varios meses.
Este movimiento muestra que el sistema comenzó a operar con señales de mayor presión desde el segundo trimestre, en línea con mayores requerimientos de generación, incertidumbre climática y necesidades de respaldo térmico.
El Niño vuelve más importante la generación térmica
El contexto climático es uno de los factores que explica la preocupación del mercado eléctrico.
Colombia depende en buena medida de la generación hidráulica. Cuando disminuye la disponibilidad de agua, las centrales térmicas deben asumir una mayor participación para garantizar el suministro.
Este cambio modifica la estructura de costos del sistema, porque las plantas térmicas utilizan combustibles como gas natural, carbón u otros energéticos, que pueden resultar más costosos que la generación hidráulica en periodos de normalidad.
Gas natural presiona costos de generación
Anif ya había advertido que un Fenómeno de El Niño de alta intensidad aumenta la demanda de gas para generación térmica.
Esa presión ocurre al mismo tiempo que la producción nacional de gas viene disminuyendo y el país depende cada vez más de las importaciones.
El centro de estudios señaló en agosto que las reservas de gas se han reducido más de 50% desde 2018, lo que compromete el abastecimiento futuro y eleva la vulnerabilidad del sistema energético durante periodos de alta demanda térmica.
SuperServicios pidió explicaciones por ofertas atípicas
La evolución de los precios también ha sido seguida por las autoridades.
En mayo, la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios informó sobre incrementos que calificó como atípicos en los precios de oferta de energía.
La entidad solicitó explicaciones a los generadores sobre las condiciones bajo las cuales estaban presentando sus ofertas al mercado, en un contexto de mayor sensibilidad por tarifas y confiabilidad del sistema.
Las tarifas no suben igual en todas las regiones
Aunque el precio de bolsa es un indicador clave del mercado mayorista, el efecto sobre los usuarios aparece en las tarifas que cobran las comercializadoras.
Estas tarifas incluyen distintos componentes: generación, transmisión, distribución, comercialización, restricciones, pérdidas y otros cargos regulados.
Por esa razón, un aumento del precio mayorista no se traslada necesariamente de manera inmediata, idéntica o proporcional a todas las facturas.
Contratos y exposición al mercado explican diferencias
La forma en que cada comercializador compra energía es una de las variables que explica las diferencias regionales.
Cuando una empresa tiene una alta proporción de su demanda cubierta con contratos de largo plazo, puede amortiguar temporalmente los cambios del precio de bolsa.
En cambio, cuando debe comprar una parte importante de su energía en bolsa, queda más expuesta a la volatilidad del mercado y a los aumentos que se producen durante periodos de estrechez.
Asocodis ya había advertido presión tarifaria
El comportamiento regional ya había sido advertido por actores del sector.
En mayo, Asocodis señaló que la exposición de las comercializadoras al mercado de bolsa, la dificultad para asegurar contratos y el riesgo de El Niño podían aumentar la presión sobre las tarifas eléctricas.
La advertencia se relaciona con el hecho de que los comercializadores necesitan comprar energía suficiente para atender a sus usuarios, pero enfrentan precios variables, disponibilidad limitada de contratos y riesgos financieros si los costos aumentan rápidamente.
Inflación de regulados también siente electricidad y gas
El impacto del escenario energético también puede trasladarse a los hogares mediante los componentes regulados de la inflación.
En julio, electricidad y gas explicaron el repunte de la inflación de regulados, de acuerdo con el análisis citado de Anif.
Esto muestra que las presiones energéticas no solo afectan el recibo de la luz, sino también la lectura macroeconómica de precios, costo de vida y capacidad de gasto de los hogares.
Empresas también enfrentarían mayores costos
Los aumentos en la energía no afectan únicamente a los hogares.
Comercios, industrias, oficinas, bodegas, hospitales, centros educativos, plantas de producción y operadores logísticos también pueden enfrentar mayores costos si las tarifas continúan subiendo.
En sectores intensivos en electricidad, una tarifa más alta puede presionar márgenes, precios finales, decisiones de inversión y planes de eficiencia energética.
Usuarios deben mirar consumo y tarifa
En este contexto, los usuarios tienen dos frentes por observar.
El primero es el consumo individual, especialmente durante los meses en los que estén vigentes programas de ahorro energético o señales para reducir demanda.
El segundo es la tarifa aplicada por su comercializador, que puede variar según región, contratos, exposición al mercado, cargos regulados y condiciones operativas del sistema.
Eficiencia energética gana relevancia
A medida que suben las tarifas, la eficiencia energética se vuelve una herramienta de gestión económica.
Para hogares, medidas como revisar iluminación, optimizar refrigeración, apagar equipos en espera y controlar horarios de consumo pueden ayudar a reducir el impacto de la factura.
Para empresas, la revisión de cargas, mantenimiento de motores, automatización, medición, autogeneración y contratos de suministro puede convertirse en una prioridad para controlar costos.
El mercado eléctrico entra a una etapa sensible
La combinación de precio de bolsa al alza, presión por El Niño, mayor despacho térmico, caída de reservas de gas y diferencias regionales en tarifas ubica al mercado eléctrico en una etapa sensible.
Si la hidrología se deteriora, la demanda aumenta y el gas se encarece, el sistema podría enfrentar más presión en costos de generación durante los próximos meses.
El reto para autoridades, operadores, comercializadores y usuarios será administrar esta coyuntura sin comprometer confiabilidad ni trasladar aumentos desordenados a las facturas.
Qué significa para el sector eléctrico
Para el sector eléctrico, los datos muestran la importancia de fortalecer contratación, acelerar nuevos proyectos, preservar embalses, asegurar combustibles y reducir exposición innecesaria al mercado de bolsa.
También evidencian la necesidad de mejorar información a usuarios, monitorear ofertas de generación y coordinar medidas frente al Fenómeno de El Niño.
El comportamiento regional de tarifas será un indicador clave para evaluar si las medidas de ahorro, liquidez, respaldo térmico y regulación logran contener presiones sobre el usuario final.
Valle del Cauca registra el mayor aumento tarifario de energía en Colombia entre enero y agosto de 2026, con 22,9%. Le siguen Bolívar, Cesar, Córdoba y Sucre, con 17,9%; Tolima, con 17,6%; y Santander, con 17%. El precio de bolsa pasó de niveles cercanos a $300/kWh al comienzo del año a rangos de $800 a $1.000/kWh en julio y agosto. El fenómeno de El Niño, la mayor generación térmica, el costo del gas y la exposición de comercializadoras al mercado mayorista explican buena parte de la presión sobre las facturas.















