Foto tomada de: La República / XM
La mitad de los embalses está abajo de 80%, nivel recomendado por XM para El Niño
Sector: Energía / Embalses, generación hidráulica y seguridad energética
Con corte al 17 de agosto de 2026, 13 de los 24 embalses del Sistema Interconectado Nacional se ubicaron por debajo del 80%, nivel recomendado por XM para enfrentar el Fenómeno de El Niño. El nivel consolidado del sistema fue de 79,99%, inferior también a la referencia de 82,5% señalada por la CREG.
Bogotá D.C., 18 de agosto de 2026. El balance de los embalses del Sistema Interconectado Nacional (SIN) mantiene encendidas las alertas del sector eléctrico colombiano. Aunque a cierre de julio el llenado consolidado había alcanzado 79,99%, en lo corrido de agosto las reservas muestran una tendencia a la baja y más de la mitad de los embalses se encuentran por debajo del nivel recomendado para enfrentar el Fenómeno de El Niño.
Según La República, con corte al 17 de agosto, 13 de los 24 embalses se mantienen por debajo de 80%. Ese porcentaje es la referencia mínima recomendada por XM, administrador del mercado mayorista de energía, mientras que la CREG ha señalado una meta superior de 82,5% para afrontar un escenario de sequía.
El dato preocupa porque los embalses son una pieza clave de la generación eléctrica del país. Cuando los aportes hídricos disminuyen, el sistema debe administrar con mayor cuidado el agua almacenada y recurrir con más fuerza a otras fuentes de generación, como plantas térmicas, para preservar la confiabilidad.
Porce III y Porce II, los niveles más bajos
Los embalses con menor volumen útil son Porce III y Porce II, con 36,27% y 37,19%, respectivamente.
También presentan niveles bajos Punchiná, con 42,74%; Prado, con 49,56%; y Urrá 1, con 52,84%.
Estos niveles muestran que el comportamiento de los embalses no es homogéneo. Mientras algunos reservorios se mantienen cerca de su capacidad máxima, otros ya registran valores significativamente por debajo de la referencia técnica.
Trece embalses están por debajo de la meta
Además de Porce III, Porce II, Punchiná, Prado y Urrá 1, otros embalses permanecen por debajo del nivel recomendado de 80%.
En esa lista aparecen Ríogrande 2, con 61,62%; Troneras, con 61,97%; Agregado Bogotá, con 64,90%; Alto Anchicayá, con 66,12%; y Amaní, con 68,90%.
También se ubican por debajo de la referencia El Quimbo, con 76,42%; Salvajina, con 77,48%; y Betania, con 79,26%.
Playas supera el 100% de volumen útil
En contraste, Playas es el único embalse que mantiene un volumen útil por encima de 100%, con 110,72%.
Le siguen Guavio, con 98,86%, y Esmeralda, con 97,35%.
Entre los embalses con niveles de entre 80% y 90% se encuentran San Lorenzo, Peñol, Calima 1, Muña, Miraflores, Chuza, Ituango y Topocoro.
Aportes hídricos están por debajo del promedio histórico
El volumen de agua que ingresó a los embalses, medido como aportes hídricos, se ubicó en 66,02%, por debajo del promedio histórico observado en lo corrido de agosto.
Este indicador es clave porque determina la capacidad de recuperación de los embalses. Si entra menos agua de la esperada, los niveles de almacenamiento tardan más en recuperarse o pueden seguir bajando si la generación hidráulica se mantiene alta.
En un escenario de El Niño, la reducción de aportes hídricos limita la capacidad del sistema para reponer el agua usada en generación eléctrica y obliga a una operación más conservadora.
Oriente es la única región por encima de la meta
Por regiones, Oriente es la única zona donde los embalses mantienen un volumen útil por encima de la meta, con 94,19% y aportes hídricos de 90,03%.
Le sigue Antioquia, con reservas en 80,77%, aunque sus aportes se ubicaron en apenas 48,07%, lo que muestra una recuperación hídrica más débil.
Para la región Valle, las reservas sumaron 78,88% y los aportes llegaron a 61,73%. En la región Centro, los embalses se situaron en 69,57% y los aportes en 79,51%.
En Caldas y el Caribe, las reservas totalizaron 68,9% y 52,84%, respectivamente.
El Niño reduce la capacidad de recuperación
El Fenómeno de El Niño suele estar asociado a menores lluvias en varias zonas del país, lo que reduce los caudales que alimentan los embalses de generación eléctrica.
Cuando los aportes hídricos caen, el sistema debe tomar decisiones para conservar el agua disponible. Esto puede implicar aumentar generación térmica, importar combustibles, ajustar el despacho y promover medidas de ahorro de energía.
La principal preocupación es que los embalses deben sostener la generación durante el verano 2026-2027, periodo en el que la demanda puede mantenerse alta y los aportes de los ríos pueden disminuir aún más.
Mantenimientos en Chivor y Guavio agregan presión
Frente a este panorama, el experto en asuntos minero-energéticos Sergio Cabrales advirtió que los bajos aportes hídricos restringen la recuperación de los niveles de almacenamiento.
A esta situación se suma la programación de mantenimientos que generan una indisponibilidad simultánea de 500 MW en Chivor y Guavio, reduciendo la capacidad de respuesta del sistema ante eventuales incrementos de la demanda.
La indisponibilidad de capacidad en centrales relevantes puede obligar al sistema a depender más de otras fuentes de generación, especialmente si los embalses no recuperan niveles suficientes.
Riesgo para atender la demanda máxima
Cabrales señaló que, de mantenerse las condiciones actuales de aportes hídricos, almacenamiento y disponibilidad de generación, existe el riesgo de no contar con recursos suficientes para atender la demanda máxima nacional durante el verano 2026-2027.
Esta advertencia no implica necesariamente un racionamiento inminente, pero sí evidencia que el margen operativo se estrecha si coinciden baja hidrología, mantenimientos, alta demanda y menor disponibilidad de generación.
Para contener el riesgo, el sistema deberá administrar embalses con prudencia, mantener disponibilidad térmica, garantizar combustibles y hacer seguimiento permanente a la evolución de los aportes hídricos.
Qué significa estar por debajo del 80%
Estar por debajo de 80% no significa que un embalse deje de operar, pero sí indica que tiene menor margen de reserva frente a un escenario de sequía prolongada.
En sistemas con alta dependencia hidráulica, el agua almacenada funciona como un respaldo energético. Si los niveles bajan demasiado antes de que termine la temporada seca, el operador debe reemplazar generación hidráulica por otras fuentes, normalmente más costosas.
Por eso, las metas de XM y la CREG buscan asegurar que el país llegue al periodo de mayor exigencia con suficiente agua acumulada para evitar riesgos de abastecimiento.
Generación térmica y costos de energía
Si los embalses no recuperan niveles adecuados, el sistema puede requerir una mayor participación de plantas térmicas. Estas centrales aportan firmeza, pero suelen tener costos más altos, especialmente cuando operan con gas importado, carbón o combustibles líquidos.
Una mayor generación térmica puede proteger la confiabilidad del servicio, pero también presionar los precios de la energía en bolsa y, eventualmente, las tarifas.
El desafío consiste en equilibrar seguridad del suministro, costos para usuarios y preservación del recurso hídrico durante los meses críticos.
Ahorro y uso eficiente de energía
Ante embalses por debajo de la meta y aportes hídricos débiles, el uso eficiente de la energía se vuelve una medida preventiva.
Reducir consumos innecesarios en hogares, comercios e industrias puede ayudar a disminuir la presión sobre el sistema y preservar agua en los embalses.
Acciones como optimizar el aire acondicionado, apagar equipos en desuso, usar iluminación eficiente y desplazar consumos no esenciales fuera de horas críticas pueden aportar a la estabilidad del sistema.
Seguimiento diario será determinante
El comportamiento de los embalses deberá monitorearse de manera diaria durante las próximas semanas. Las variables clave serán el nivel de almacenamiento, los aportes hídricos, la demanda eléctrica, la disponibilidad de generación y los mantenimientos programados.
XM, la CREG, el Ministerio de Minas y Energía y los agentes del sector tendrán que coordinar decisiones para mantener la confiabilidad del sistema.
Si los aportes mejoran, los embalses podrían recuperar parte del margen perdido. Pero si la tendencia a la baja continúa, el sistema deberá activar medidas de conservación de agua y mayor respaldo térmico.
Con 13 de 24 embalses por debajo del 80%, reservas consolidadas en 79,99% y aportes hídricos de apenas 66,02%, Colombia enfrenta una alerta temprana de seguridad energética ante El Niño. Los niveles más bajos se registran en Porce III y Porce II, mientras que la única región por encima de la meta es Oriente. La combinación de baja hidrología, mantenimientos en Chivor y Guavio, y posible aumento de la demanda obliga a una gestión cuidadosa para evitar riesgos durante el verano 2026-2027.