Foto tomada de: Ministerio de Minas y Energía
Con respaldo del Gobierno nacional, Greenwood Energy reactiva los proyectos eólicos Alpha y Beta para impulsar la transición energética en La Guajira
Sector: Energía
La compañía presentó avances técnicos, ambientales y sociales para retomar dos de los proyectos renovables más importantes del país, con una capacidad instalada conjunta superior a 490 megavatios.
Bogotá D.C., 10 de junio de 2026. La reactivación de los proyectos eólicos Alpha y Beta, ubicados en La Guajira, vuelve a poner al departamento en el centro de la transición energética de Colombia. Greenwood Energy presentó ante el Gobierno nacional los avances para retomar estas iniciativas, consideradas estratégicas por su capacidad de aportar energía renovable al Sistema Interconectado Nacional.
La reunión de alto nivel fue encabezada por el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea, y contó con la participación de representantes de Greenwood Energy, la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), el Ministerio del Interior, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), Corpoguajira, el Ministerio de Ambiente y otros actores institucionales.
Durante el encuentro, la compañía presentó los avances técnicos, ambientales y sociales de Alpha y Beta, así como una hoja de ruta para culminar los procesos de relacionamiento comunitario y consulta previa que permitan avanzar hacia la construcción de los parques eólicos.
Según la información divulgada, los proyectos contemplan una capacidad instalada conjunta superior a 490 MW, lo que los convierte en una infraestructura estratégica para fortalecer la generación de energías limpias, diversificar la matriz eléctrica y aportar a la confiabilidad del sistema energético nacional.
Licencias y derechos transferidos para una nueva fase
Greenwood Energy informó que, tras la adquisición de las licencias ambientales y los derechos de desarrollo de los proyectos, cuenta con la totalidad de las autorizaciones transferidas por la ANLA. Esto le permite liderar directamente la nueva fase de implementación de Alpha y Beta.
La reactivación de estos proyectos es relevante porque Alpha y Beta han sido vistos durante años como casos emblemáticos de los retos que enfrentan las energías renovables en La Guajira, especialmente por la complejidad de los procesos sociales, ambientales y de consulta previa.
En marzo de 2025, la ANLA otorgó licencia ambiental para la línea de transmisión eléctrica Beta-Alpha a Subestación Cuestecitas, infraestructura clave para evacuar energía renovable desde el norte del país hacia el sistema eléctrico nacional. La autoridad ambiental explicó que esta línea cruza los municipios de Uribia, Maicao y Albania, e incluye un tramo Beta-Alpha de 13,52 km y otro Alpha-Nueva Subestación Cuestecitas de 66,92 km.
108 comunidades vinculadas y 130 consultas previas
Uno de los puntos centrales de la nueva etapa es el componente social. Actualmente, los procesos de consulta previa involucran a 108 comunidades y suman 130 protocolizaciones, mientras se proyectan cerca de 195 reuniones sociales y comunitarias para consolidar acuerdos.
El Gobierno y la empresa han insistido en que la participación efectiva de las comunidades indígenas será determinante para evitar que los proyectos vuelvan a quedar detenidos. La Guajira concentra un alto potencial eólico, pero también una realidad social compleja que exige diálogo intercultural, respeto por el territorio y beneficios claros para las comunidades.
El Ministerio del Interior ya había reportado en 2024 la protocolización de acuerdos con 97 comunidades indígenas Wayúu vinculadas al proyecto de línea de transmisión entre Alpha, Beta y Cuestecitas, luego de más de 200 espacios de escucha y diálogo. Ese antecedente se considera clave para avanzar en la nueva etapa de estos proyectos.
Gobierno busca convertir retrasos en ejemplo de construcción conjunta
El ministro Edwin Palma afirmó que los proyectos Alpha y Beta fueron abandonados porque faltaron actividades relacionadas con el componente social y terminaron siendo utilizados como ejemplo de los obstáculos que enfrentan los proyectos energéticos en Colombia.
Sin embargo, el funcionario señaló que el Gobierno aprendió de esa experiencia y que ahora busca sacar adelante las iniciativas mediante construcción de confianza con las comunidades y un enfoque territorial real en la transición energética.
Palma destacó que la reactivación de Alpha y Beta se enmarca en la visión del Gobierno nacional de impulsar una transición energética justa, capaz de generar desarrollo, empleo y oportunidades para las comunidades de La Guajira.
El ministro también señaló que La Guajira no puede seguir siendo escenario de proyectos inconclusos, sino que debe convertirse en el corazón de la transición energética de Colombia, siempre que el diálogo social sea el punto de partida para desarrollar infraestructura de gran escala.
Greenwood Energy: nueva etapa basada en respeto y transparencia
Marcos Páez, COO de Greenwood Energy, aseguró que la compañía llegó a Colombia convencida de que Alpha y Beta pueden convertirse en referentes de desarrollo responsable para América Latina.
El directivo afirmó que la empresa ha aprendido de los errores del pasado y que la nueva etapa se basa en el respeto por las comunidades, la transparencia y el trabajo articulado con las instituciones.
Páez agregó que este tipo de proyectos no pueden salir adelante con esfuerzos aislados de las empresas, sino mediante articulación entre entidades nacionales, regionales, internacionales y comunidades. Para la compañía, recuperar la confianza es una condición fundamental para construir una nueva visión de desarrollo en La Guajira.
Alpha y Beta, claves para la seguridad energética
La reactivación de Alpha y Beta se produce en un momento de alta presión sobre el sistema energético colombiano. El país enfrenta alertas por posible Fenómeno de El Niño, déficit de gas natural, mayores precios de energía en bolsa y necesidad de acelerar nueva capacidad de generación.
En ese contexto, los proyectos eólicos de La Guajira pueden aportar energía renovable a gran escala y ayudar a diversificar la matriz eléctrica. Aunque la energía eólica requiere respaldo y transmisión adecuada, su desarrollo puede reducir presión sobre fuentes hídricas y térmicas en el mediano plazo.
La línea de transmisión asociada a Alpha y Beta también resulta fundamental. Sin infraestructura de evacuación, la energía generada por los parques no puede llegar al sistema nacional. Por eso, el avance ambiental y social de las líneas de conexión es tan importante como la construcción de los aerogeneradores.
La Guajira, epicentro de renovables con retos sociales
La Guajira tiene uno de los mejores recursos eólicos del país, pero también ha sido escenario de tensiones sociales alrededor de los proyectos renovables. Diversos análisis han señalado que la aceptación social, la consulta previa, la distribución de beneficios y la legitimidad de los procesos son factores decisivos para que los proyectos puedan avanzar.
Un estudio del Stockholm Environment Institute sobre aceptación social de proyectos eólicos en La Guajira señaló que la implementación de estas iniciativas enfrenta retos asociados a justicia, equidad, impactos sociales y culturales, beneficios para las comunidades y conflictos por el uso del territorio.
Por eso, la nueva fase de Alpha y Beta se presenta como una oportunidad para demostrar que la transición energética puede construirse con participación comunitaria y no únicamente desde la infraestructura. El éxito dependerá de que los acuerdos sociales sean claros, verificables y sostenibles en el tiempo.
Proyecto TERRA también fue revisado en la reunión
Durante la reunión también se revisaron avances del proyecto TERRA, una iniciativa orientada a llevar soluciones energéticas sostenibles a comunidades indígenas mediante sistemas solares y modelos de gestión comunitaria.
Este componente complementa la visión de transición energética en La Guajira, al combinar grandes proyectos de generación renovable con soluciones descentralizadas para comunidades. De esta manera, el Gobierno busca que la expansión energética no solo beneficie al sistema eléctrico nacional, sino también a los territorios donde se desarrollan los proyectos.
La combinación de energía eólica de gran escala y soluciones solares comunitarias puede fortalecer la legitimidad social de la transición energética, siempre que se mantenga una relación de confianza, participación y beneficios concretos para las comunidades.
Una prueba para la transición energética justa
La reactivación de Alpha y Beta será una prueba importante para la política de transición energética justa en Colombia. El país necesita nueva generación renovable, pero también necesita garantizar que los proyectos se desarrollen con enfoque territorial, respeto por los pueblos indígenas y claridad en los compromisos sociales.
Si el proceso avanza de forma ordenada, Alpha y Beta podrían convertirse en un referente para otros proyectos renovables en La Guajira y en el país. Si se repiten los errores del pasado, podrían reforzar la percepción de que la transición energética enfrenta barreras difíciles de superar.
Por ahora, el mensaje del Gobierno y de Greenwood Energy es que la nueva etapa buscará transformar un caso de retrasos en un ejemplo de construcción conjunta entre Estado, empresa y comunidades.
Con más de 490 MW de capacidad proyectada, 108 comunidades vinculadas, 130 consultas previas y una ruta social en marcha, Alpha y Beta vuelven a figurar como piezas estratégicas para consolidar a La Guajira como epicentro de la generación de energías limpias en Colombia.