Foto tomada de: El Colombiano / EPM
EPM frena nuevos salvavidas a Afinia y pide una solución estructural para la crisis eléctrica del Caribe
Sector: Energía / Distribución, finanzas y seguridad energética
Empresas Públicas de Medellín (EPM) advirtió que no está en capacidad de continuar realizando aportes extraordinarios a Afinia mientras no exista una solución estructural para su crisis financiera. La compañía plantea medidas sobre recaudo, pérdidas de energía, normalización de zonas eléctricamente subnormales y ampliación de la energía prepago, mientras busca recursos para garantizar la operación de su filial en la Costa Caribe.
Medellín, octubre de 2026. La crisis financiera de Afinia está llegando a un punto de inflexión para Empresas Públicas de Medellín. Después de varios años de aportes destinados a sostener la operación de su filial en la Costa Caribe, EPM asegura que no tiene capacidad para continuar realizando nuevos salvavidas sin que se implemente una solución estructural.
El gerente general de EPM, John Maya Salazar, señaló que la compañía enfrenta actualmente un problema de liquidez y necesita recursos para atender compromisos con proveedores, comercializadores, empleados y proyectos de inversión.
La situación adquiere mayor relevancia porque Afinia participa en uno de los mercados eléctricos más importantes del país y presta el servicio a aproximadamente 1,8 millones de usuarios en varios departamentos de la Costa Caribe.
Para EPM, resolver esta situación no puede depender únicamente de nuevas inyecciones de dinero. La compañía considera necesario modificar las condiciones estructurales que explican las pérdidas, el bajo recaudo y la informalidad eléctrica en parte del territorio.
EPM dice que ya no puede seguir cubriendo el déficit de Afinia
El mensaje presentado por Maya es que EPM llegó al límite de los recursos que puede seguir destinando a cubrir problemas recurrentes de caja de su filial.
La empresa antioqueña continuará atendiendo sus responsabilidades como accionista y las inversiones que correspondan, pero condiciona nuevos aportes extraordinarios a que exista una estrategia de fondo para cambiar la situación financiera del mercado.
EPM sostiene que mantener indefinidamente transferencias para cubrir déficits operativos no resuelve los factores que originan el problema.
La prioridad pasa ahora por aumentar el recaudo, reducir pérdidas de energía, formalizar usuarios y mejorar las condiciones regulatorias bajo las cuales funciona la prestación del servicio.
Afinia enfrenta un problema severo de recaudo
Uno de los principales problemas identificados por EPM es la diferencia entre la energía facturada y los recursos que efectivamente ingresan a la compañía.
Según las cifras mencionadas por Maya, Afinia registra un recaudo promedio cercano al 57%.
Esto significa que una proporción considerable de la energía entregada y facturada no se convierte oportunamente en flujo de caja.
La dificultad es especialmente sensible para una empresa que debe comprar electricidad en el mercado, pagar uso de redes, mantener infraestructura, atender personal y realizar inversiones permanentes.
En Cesar las pérdidas de energía rondan 40%
La situación cambia según cada departamento, pero algunos indicadores muestran niveles especialmente complejos.
En Cesar, EPM señala pérdidas de energía cercanas al 40%, mientras el recaudo se encontraría alrededor del 60%.
Las pérdidas incluyen factores técnicos asociados a las redes, pero también problemas no técnicos como fraude, conexiones irregulares y manipulación de equipos de medición.
Cuando una comercializadora compra electricidad pero no logra facturar o recaudar una parte significativa, debe cubrir esa diferencia mediante otros recursos financieros.
EPM reconoce pérdidas elevadas en Afinia
Información institucional del Grupo EPM también reconoce que las pérdidas de energía de Afinia se encuentran muy por encima de los niveles promedio observados en el sistema colombiano.
Con corte a diciembre de 2025, la compañía reportaba un indicador de pérdidas de aproximadamente 29,31%.
EPM también ha señalado que más de 40% de los usuarios de estrato 1 no pagan la energía consumida y que existen zonas donde el nivel de recaudo es considerablemente inferior al promedio general.
Estos indicadores muestran por qué la compañía considera que una solución puramente financiera tendría un alcance limitado si no se modifican las condiciones comerciales y operativas.
El Niño también golpea las cuentas de EPM
La crisis de Afinia coincide con un escenario energético complejo para la casa matriz.
EPM está administrando cuidadosamente el agua almacenada en sus principales embalses para prepararse frente a la fase más exigente del Fenómeno de El Niño.
Entre los activos más importantes están los sistemas asociados con Hidroituango y Guatapé.
Conservar agua implica reducir en determinados momentos la generación hidráulica y recurrir a compras en el mercado de energía para atender compromisos comerciales.
Comprar energía en bolsa aumenta la presión financiera
La estrategia para preservar los embalses tiene un costo.
Cuando EPM genera menos energía de la que necesita para atender sus obligaciones contractuales, debe adquirir parte de esa electricidad en el mercado de bolsa.
Durante escenarios de menor hidrología, los precios pueden aumentar debido a una mayor participación de generación térmica.
Esto puede generar una diferencia entre el precio al que la compañía comprometió previamente la energía y el costo que finalmente debe pagar para adquirirla en el mercado.
Afinia habría requerido cerca de $1,5 billones en 2025
Según las cifras presentadas por Maya, durante el año anterior Afinia requirió aportes cercanos a $1,5 billones para atender sus necesidades financieras.
Para 2026, la filial estaría requiriendo inyecciones de una magnitud similar.
Estos desembolsos son diferentes de las inversiones programadas para modernizar infraestructura y mejorar la calidad del servicio.
Se trata principalmente de recursos destinados a cubrir faltantes de liquidez derivados de las condiciones financieras y comerciales de la empresa.
La crisis empezará a sentirse directamente en Medellín
Uno de los efectos más relevantes será la reducción de las transferencias de EPM al Distrito de Medellín.
Para 2027, los cálculos presupuestales iniciales muestran una caída considerable frente a lo recibido durante 2026.
El proyecto de presupuesto de Medellín contempla excedentes de EPM cercanos a $1,55 billones, lo que representa aproximadamente $1,2 billones menos frente a la vigencia anterior.
Estas transferencias son relevantes porque financian programas sociales, infraestructura y otros proyectos de inversión del Distrito.
Medellín proyecta suplir parte del faltante con crédito
Ante la disminución de los excedentes provenientes de EPM, la administración distrital ha planteado utilizar financiación para evitar que las obras actualmente en ejecución tengan que detenerse.
El proyecto presupuestal contempla recursos de crédito por alrededor de $1,5 billones.
La decisión muestra cómo una crisis originada en el mercado eléctrico del Caribe puede trasladarse hacia las finanzas públicas de Medellín.
Este efecto explica parte de la presión para encontrar una solución que no dependa permanentemente de los recursos de EPM.
EPM solicitó un apoyo de $800.000 millones
Entre las medidas inmediatas planteadas está un apoyo financiero de aproximadamente $800.000 millones.
Según la información entregada por Maya, estos recursos fueron autorizados para ayudar a Afinia a cerrar 2026 atendiendo compromisos con otros participantes del mercado.
El esquema descrito contempla alrededor de $400.000 millones durante octubre y otros $400.000 millones hacia diciembre.
EPM insiste, sin embargo, en que esta transferencia debe entenderse como una medida temporal y no como la solución estructural al problema.
Normalizar barrios subnormales es una de las propuestas
El primer frente estructural planteado por EPM consiste en acelerar la normalización eléctrica de los denominados sectores subnormales.
Se trata de zonas en las que existen altos niveles de informalidad, conexiones no regularizadas y dificultades para medir individualmente el consumo.
Maya estima que alrededor de 160.000 clientes de la zona atendida se encuentran en barrios con esta condición.
Para EPM, formalizar estos usuarios permitiría mejorar la medición, reducir pérdidas, aumentar el recaudo y dar mejores condiciones técnicas al servicio.
Medición prepago obligatoria para algunos usuarios
Entre las propuestas mencionadas está establecer mediante una norma un esquema obligatorio de energía prepago para determinados usuarios en zonas vulnerables.
Maya planteó específicamente extender este mecanismo a segmentos de estratos 0, 1 y 2 bajo determinadas condiciones.
La modalidad permitiría que los hogares compren previamente la cantidad de energía que pueden pagar, de manera similar a un esquema de telefonía prepago.
EPM considera que esta herramienta puede reducir cartera y facilitar el acceso al servicio en sectores donde los modelos tradicionales de facturación no han funcionado adecuadamente.
Afinia ya utiliza energía prepago
La propuesta no parte desde cero.
Afinia ya cuenta con decenas de miles de usuarios vinculados a modalidades de energía prepago y ha planteado ampliar significativamente esa cantidad durante los próximos años.
El objetivo es adaptar la prestación a las condiciones socioeconómicas de hogares con ingresos variables y reducir la acumulación de facturas impagadas.
Su masificación, sin embargo, requeriría inversiones en medidores, tecnología, sistemas comerciales y regulación.
EPM pide endurecer acciones contra el robo de energía
Otro frente planteado corresponde a la defraudación de fluidos.
EPM considera necesario intensificar la detección y judicialización de conexiones ilegales y manipulaciones destinadas a consumir electricidad sin pagarla.
Maya señaló que este fenómeno no se presenta únicamente en viviendas vulnerables, sino que también han encontrado irregularidades en establecimientos comerciales.
Entre los ejemplos mencionados aparecen hoteles y discotecas que presuntamente han utilizado conexiones ilegales para reducir sus costos de energía.
Defraudación de fluidos tiene consecuencias penales
La conexión ilegal a una red eléctrica no es simplemente un problema comercial entre usuario y prestador.
La defraudación de fluidos está contemplada dentro de la legislación penal colombiana.
EPM propone trasladar al Caribe la experiencia de operativos que ha desarrollado en Medellín para combatir estas conductas.
La compañía considera que controlar el fraude empresarial puede producir mejoras relevantes de recaudo sin aumentar las tarifas de los usuarios que sí cumplen sus obligaciones.
EPM menciona la extinción de dominio como herramienta
Maya también planteó utilizar con mayor rigor los instrumentos legales existentes cuando se compruebe que determinados inmuebles son utilizados para cometer delitos relacionados con el robo de energía.
Entre las herramientas mencionadas está la posibilidad de aplicar procesos de extinción de dominio cuando se cumplan las condiciones legales correspondientes.
La aplicación de este mecanismo dependería de las autoridades judiciales y de que cada caso cumpla los requisitos establecidos por la legislación colombiana.
Afinia atiende un mercado socialmente complejo
La recuperación financiera tampoco puede analizarse únicamente desde el fraude o el incumplimiento.
Una gran proporción de los usuarios atendidos por Afinia pertenece a estratos bajos y existen comunidades con condiciones socioeconómicas que dificultan el pago regular del servicio.
EPM ha señalado previamente que alrededor del 91% de los usuarios de Afinia pertenecen a los estratos 1, 2 y 3.
La compañía sostiene que una solución sostenible debe combinar control del fraude y recuperación de cartera con mecanismos adaptados a la capacidad económica de las comunidades.
Cerca de 170.000 familias están en zonas subnormales, según EPM
Información institucional de EPM ha estimado en cerca de 170.000 familias la población ubicada en condiciones de subnormalidad dentro del mercado de Afinia.
En algunas de estas zonas, la compañía reporta niveles de recaudo extremadamente bajos.
Esta realidad explica por qué la formalización del servicio aparece entre los componentes principales de la solución propuesta.
La cifra puede variar según la fecha y el universo utilizado, por lo que en la declaración más reciente Maya habló de alrededor de 160.000 clientes en barrios subnormales.
La inversión en infraestructura sigue siendo necesaria
Suspender nuevos salvavidas financieros no significa que desaparezca la necesidad de modernizar las redes.
Afinia atiende territorios donde existen importantes necesidades de transformación, subestaciones, líneas y redes de distribución.
Reducir pérdidas técnicas y mejorar la calidad del servicio también requiere inversiones.
EPM ha reportado que desde su entrada al mercado del Caribe ha destinado cerca de $3 billones a mejorar infraestructura y calidad del servicio.
Afinia había previsto nuevas inversiones para 2026
Información institucional de EPM señalaba que para 2026 Afinia tenía programado un plan de inversión potencial cercano a $779.901 millones.
La ejecución efectiva depende, entre otros factores, de la recuperación financiera y de la disponibilidad de caja.
Esta relación muestra uno de los principales riesgos de la crisis: menos recursos disponibles pueden terminar frenando las inversiones que precisamente ayudarían a reducir pérdidas y mejorar el servicio.
El mercado Caribe tiene peso nacional
EPM también advierte que la situación no debe tratarse exclusivamente como un problema regional.
Una porción relevante del mercado eléctrico colombiano se encuentra en la Costa Caribe, lo que significa que una crisis prolongada puede afectar generadores, comercializadores y otros participantes del Sistema Interconectado Nacional.
Afinia y Air-e concentran millones de usuarios y adquieren cantidades importantes de electricidad dentro del mercado mayorista.
Por eso, problemas persistentes de pago pueden transmitirse hacia los agentes que les suministran energía.
XM ya había advertido sobre obligaciones pendientes de Afinia
La tensión financiera se hizo visible nuevamente durante octubre.
EPM informó oficialmente que Afinia fue notificada por XM de un plazo para atender obligaciones vigentes relacionadas con el suministro de energía.
La filial inició gestiones ante las autoridades competentes con el objetivo de resolver la situación.
El episodio refleja la necesidad de contar con recursos suficientes para mantener al día las compras de electricidad necesarias para atender a los usuarios.
Un problema de caja puede convertirse en riesgo operativo
La principal preocupación de las empresas del sector es que las dificultades financieras no permanezcan únicamente en los balances contables.
Una comercializadora necesita comprar energía continuamente para prestar el servicio.
Si pierde acceso al mercado, a contratos o a mecanismos de financiación, el problema puede empezar a tener consecuencias sobre la continuidad de la operación.
Por eso, EPM insiste en que la solución debe llegar antes de que el deterioro financiero se convierta en un problema físico para el sistema eléctrico.
El Niño reduce el margen para esperar
El contexto climático aumenta la urgencia.
Durante un Fenómeno de El Niño, la disminución de aportes hídricos puede elevar los precios de bolsa y aumentar la necesidad de generación térmica.
Comercializadores con problemas de liquidez quedan más expuestos cuando necesitan comprar energía precisamente en momentos de precios elevados.
Para EPM, esta combinación entre sequía y crisis de Afinia explica parte del fuerte impacto que tendrá la coyuntura sobre sus resultados.
EPM busca proteger agua en Hidroituango y Guatapé
La compañía está administrando sus recursos hidráulicos con el objetivo de mantener reservas para los meses más críticos.
Hidroituango y Guatapé representan activos importantes dentro del portafolio de generación del grupo.
Reservar agua aumenta la seguridad energética futura, pero reduce temporalmente la cantidad de energía propia disponible para cumplir contratos.
Este equilibrio entre generación presente y reservas futuras será uno de los principales retos operativos durante los próximos meses.
Transferencias de EPM financian inversión social en Medellín
La disminución esperada de las transferencias tiene un impacto que supera al propio sector energético.
Medellín utiliza los excedentes entregados por EPM para financiar una parte importante de sus programas y proyectos.
Una reducción superior a un billón de pesos obliga al Distrito a buscar nuevas fuentes de financiación o reorganizar su presupuesto.
De esta manera, Afinia y El Niño terminan teniendo efectos indirectos sobre las finanzas públicas de la ciudad.
EPM plantea tres grandes cambios para Afinia
La propuesta de EPM puede resumirse en tres frentes inmediatos.
El primero consiste en acelerar la normalización eléctrica de zonas subnormales y formalizar a los usuarios que actualmente no cuentan con condiciones adecuadas de medición.
El segundo busca fortalecer los operativos y herramientas legales contra la defraudación de fluidos, especialmente cuando involucra establecimientos comerciales.
El tercero plantea ampliar considerablemente el uso de energía prepago para mejorar recaudo y adaptar el servicio a usuarios con capacidad de pago variable.
El apoyo de $800.000 millones sería solo un puente
Aunque los recursos solicitados pueden permitir atender compromisos inmediatos, EPM insiste en que no deberían convertirse en otro ciclo de ayudas recurrentes.
El objetivo sería utilizar el apoyo como un puente mientras se implementan reformas capaces de mejorar permanentemente el desempeño financiero y operativo.
Sin cambios en recaudo y pérdidas, una nueva transferencia podría agotarse y dejar nuevamente a la empresa frente al mismo problema.
La solución deberá combinar regulación, inversión y control
La crisis de Afinia demuestra que no existe una única medida capaz de solucionar el problema.
Mejorar recaudo requiere herramientas comerciales y sociales; reducir pérdidas necesita inversión y control; normalizar barrios exige infraestructura y regulación; y combatir fraude demanda coordinación con autoridades judiciales.
Además, cualquier esquema debe mantener tarifas y condiciones que permitan que hogares vulnerables puedan acceder al servicio.
EPM pide una solución antes de nuevas inversiones extraordinarias
El mensaje final de la compañía es que continuará formando parte de la discusión sobre el futuro del servicio eléctrico del Caribe, pero no considera viable mantener indefinidamente aportes extraordinarios sin modificaciones estructurales.
Para EPM, la solución debe permitir que Afinia genere suficientes recursos para financiar operación, comprar energía, reducir pérdidas y mantener las inversiones necesarias.
El desafío es particularmente urgente porque la filial atiende un mercado de gran tamaño y porque cualquier deterioro adicional podría afectar a otros participantes del sistema eléctrico colombiano.
EPM aseguró que no está en capacidad de continuar realizando nuevos salvavidas financieros extraordinarios a Afinia mientras no exista una solución estructural para la prestación del servicio en el Caribe. El gerente John Maya planteó medidas como normalizar alrededor de 160.000 usuarios ubicados en sectores eléctricamente subnormales, ampliar la energía prepago y fortalecer la lucha contra la defraudación de fluidos. La compañía también espera un apoyo de aproximadamente $800.000 millones para cerrar 2026, pero insiste en que estos recursos son temporales. La crisis de Afinia y los efectos de El Niño también reducirían los excedentes que EPM transferirá a Medellín durante 2027.















